Alejandro Gertz Manero presentó este jueves su renuncia como titular de la Fiscalía General de la República (FGR), en medio de una prolongada negociación con el oficialismo y tras semanas de distanciamiento con la presidenta Claudia Sheinbaum y el Gabinete de Seguridad. Su mandato concluía en enero de 2028.

Fuentes cercanas al proceso indicaron que el plan inicial era que Gertz, de 86 años, entregara su renuncia por la mañana para evitar una imagen de confrontación con el Gobierno y con legisladores de Morena en el Senado. No obstante, la renuncia se formalizó la tarde de este jueves tras varias horas de especulaciones. En su carta, el exfiscal señaló que la presidenta le ofreció un cargo como embajador “en un país amigo”.

La salida de Gertz marca el cierre de una etapa en la que se mantuvo como uno de los pocos funcionarios sobrevivientes del círculo de confianza del expresidente Andrés Manuel López Obrador. Su relación con la actual administración se habría deteriorado recientemente, acelerando el proceso para su relevo.

Durante su gestión, Gertz encabezó la transición de Procuraduría General de la República a Fiscalía General, pero su paso por la institución también estuvo marcado por controversias, especialmente por la falta de resultados en casos de alto perfil y por cuestionamientos sobre su papel en presuntos conflictos de interés.

Entre los episodios más polémicos figura el caso de la familia política del propio fiscal, que derivó en la detención de Alejandra Cuevas en 2020, quien pasó más de un año en prisión hasta que la Suprema Corte desechó el proceso en 2022. También destacó la falta de avances en investigaciones emblemáticas como el caso Odebrecht, Segalmex y la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa.

La renuncia abre la puerta para que el Gobierno federal rediseñe la estrategia y estructura del aparato de seguridad y procuración de justicia. La presidenta Sheinbaum ha insistido en fortalecer la calidad de las investigaciones y la presentación de evidencia ante los jueces, en un contexto de altos niveles de impunidad.

El Senado será el encargado de iniciar el proceso para nombrar a la persona que encabezará la FGR. Con esta decisión, Gertz concluye una trayectoria de décadas vinculada al servicio público, donde ocupó cargos como jefe policial en la capital, secretario de Seguridad Pública federal, diputado y agente de la antigua procuraduría.