París, Francia.– La ministra de Cultura de Francia, Rachida Dati, confirmó este domingo el robo de varias joyas de la etapa imperial de Napoleón Bonaparte y la emperatriz Josefina en el Museo del Louvre, lo que llevó al cierre temporal del recinto mientras continúan las investigaciones.
A través de su cuenta en la red social X, Dati informó que el incidente ocurrió durante la apertura del museo y aseguró que no se registraron personas heridas.
“Me encuentro en el lugar, junto al museo y los equipos policiales. Las investigaciones están en curso”, publicó la funcionaria.
Según fuentes policiales citadas por Le Figaro y Le Parisien, alrededor de las 09:30 horas, un grupo de cuatro personas llegó en motocicleta hasta la Galería de Apolo, donde se exhibían las piezas sustraídas. Los asaltantes utilizaron un montacargas y pequeñas motosierras para romper los cristales de seguridad de las vitrinas y sustraer nueve joyas antes de huir del lugar.
Entre las piezas robadas se encuentran dos diademas —una de la reina María Amelia y otra de la reina Hortensia—, un collar y pendientes de zafiros, un collar y pendientes de esmeraldas de la reina María Luisa, un broche y una diadema y broche de la emperatriz Eugenia de Montijo.


De acuerdo con las primeras indagatorias, una de las joyas, la corona de Eugenia de Montijo, fue hallada en el exterior del museo, dañada, mientras que el resto del botín permanece desaparecido.

El diamante Regente, de más de 140 quilates y considerado la pieza más valiosa de la colección, no fue sustraído.

La ministra Dati calificó el robo como “un ataque de gran magnitud” y advirtió que el crimen organizado está apuntando ahora hacia las obras de arte.
“Habrá que adaptar los museos a estas nuevas formas de delincuencia, porque quienes han hecho esto son profesionales”, señaló.
El presidente Emmanuel Macron se mantiene informado del avance de las investigaciones, en coordinación con el ministro del Interior, Laurent Nuñez.
Por su parte, el líder de la Agrupación Nacional, Jordan Bardella, calificó lo ocurrido como “una humillación insoportable para Francia” y exigió reforzar la seguridad en los recintos culturales.
La Galería de Apolo, donde se perpetró el robo, es uno de los espacios más emblemáticos del Louvre y alberga la colección de joyas de la Corona francesa, junto con piezas históricas como los diamantes Regente, Sancy y Hortensia, así como obras decorativas de Luis XIV talladas en minerales preciosos.







