Por: Jorge Maldonado Díaz
Para evitar situaciones de riñas entre choferes del transporte urbano, donde se arriesga a los usuarios, Berenice Martínez Díaz, presentó un exhorto para reforzar la capacitación a los operadores en temas de derechos humanos, manejo emocional y resolución pacífica de conflictos.
La legisladora morenista expuso que la propuesta es dirigida al Instituto de Movilidad para que en el ámbito de sus atribuciones y competencias fortalezca los cursos, con la finalidad de prevenir y erradicar los hechos de violencia que ocurran durante su jornada laboral.
“En los últimos meses hemos sido testigos de diversos hechos lamentables protagonizados por conductores del transporte público. Riñas entre choferes, agresiones a pasajeros, maniobras imprudentes que han terminado en tragedias. Estos actos no son simples incidentes: son señales claras de que se requiere una intervención más profunda y estructurada que favorezca que los usuarios viajen seguros”, señaló la diputada.
La Ley de Movilidad Sostenible, de Accesibilidad y Seguridad Vial estatal, explicó la diputada local de Morena, dispone que los choferes deben acreditar exámenes toxicológicos, la carta de no antecedentes penales, capacitarse en seguridad vial, cultura vial, acoso sexual, violencia de género y trata de personas.
Sin embargo, persisten múltiples quejas por parte de usuarios sobre malos tratos, negligencia, actitudes hostiles y prácticas que ponen en riesgo la seguridad vial y la dignidad humana.
De acuerdo con la Encuesta Así Vamos 2024, el 42.8 por ciento de la población en Nuevo León utiliza el transporte público al menos una vez por semana, con una participación notablemente mayor en los municipios de García, con un 58.7 por ciento de usuarios, y Juárez, con un 57.6 por ciento.
“Más del 40 por ciento de la población de Nuevo León utiliza el transporte público cada semana. Esto significa que millones de personas están expuestas a la forma en que se conduce este servicio. No podemos ignorar las constantes quejas por malos tratos, actitudes agresivas o negligencia. Urge que los operadores reciban formación no solo técnica, sino también en valores humanos”, mencionó.
Las cifras demuestran que un importante porcentaje de la población dependen del servicio de transporte público para la realización de sus actividades, por lo que los choferes tienen una responsabilidad social importante.