México.- La dirigencia del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS) calificó como un avance significativo la nueva propuesta de incremento salarial del 8 por ciento global presentada por la dirección general del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). Sin embargo, sectores disidentes rechazaron el acuerdo por considerarlo «raquítico» y anunciaron la continuidad de protestas y paros.
El gremio encabezado por el doctor Rafael Olivos informó que, tras una «larga negociación» que concluyó la madrugada del martes, se pactó un ajuste integrado por un 4 por ciento directo al salario y un 4 por ciento al concepto 11 (ayuda para renta).
El sindicato destacó que este incremento supera por amplio margen la inflación registrada (3.45 por ciento), convirtiéndose en el ajuste relativo más alto alcanzado en las últimas dos décadas.
«Con este nuevo escenario queda superada la revisión salarial 2026. El diálogo entre el IMSS y sus trabajadores toma un nuevo rumbo donde nadie se queda atrás y consolidamos el servicio humanista de salud», sostuvo el SNTSS en un comunicado.
La dirigencia sindical recordó que la nueva negociación surgió tras la consulta democrática inédita del pasado 14 de octubre, en la que la mayoría de la plantilla rechazó la propuesta inicial.
En las mesas de trabajo recientemente concluidas se abordaron no solo el tema salarial, sino también deficiencias operativas clave como:
-
Equipamiento y abasto de medicamentos e insumos.
-
Mejora en la operación cotidiana de clínicas y hospitales.
-
Compromiso institucional de un plan de acción inmediato para atender carencias de infraestructura.
En contraste con la posición de la dirigencia del SNTSS, integrantes del movimiento disidente manifestaron un rechazo absoluto a la nueva propuesta y confirmaron que mantendrán las acciones de resistencia.
«Nos parece una burla, nos parece igual de raquítico que el primer ofrecimiento; no tiene nada que ver con lo que estamos pidiendo en nuestro pliego petitorio», declaró el enfermero Rafael Soto, representante disidente del Centro Médico Nacional (CMN) Siglo XXI, quien recriminó que el grupo no fue convocado a las mesas de diálogo.
La disidencia ratificó que mantendrán tomados los edificios administrativos y hospitalarios actualmente bajo su resguardo y convocaron a una marcha masiva desde las instalaciones del CMN Siglo XXI en la Ciudad de México, bajo las consignas: «¡Ganaremos esta lucha, cueste lo que cueste!». Asimismo, insistieron en la exigencia de realizar un Congreso Nacional Extraordinario para renovar el pliego de peticiones de la base trabajadora.







