Mazatlán, Sinaloa.- La crisis de violencia en el sistema penitenciario de Sinaloa sumó un nuevo episodio trágico este viernes tras registrarse un segundo enfrentamiento al interior del penal de El Castillo, en Mazatlán, dejando un saldo de dos personas privadas de la libertad (PPL) fallecidas. Con este hecho, la cifra de víctimas mortales en el centro reclusorio ascendió a 12 en menos de 24 horas.
La Secretaría de Seguridad Pública (SSP) del estado informó a través de un comunicado que la dirección del Centro de Ejecución de las Consecuencias Jurídicas del Delito (Cecjude) reportó la riña en uno de los módulos. De acuerdo con la dependencia, las fuerzas de seguridad lograron controlar rápidamente la situación para garantizar la integridad del resto de la población penitenciaria, así como del personal operativo y administrativo.
«Se dio aviso a la Fiscalía General del Estado para que inicie las investigaciones correspondientes, mientras que se establecerá contacto con los familiares de las personas fallecidas», precisó la institución, asegurando además que se mantiene un despliegue de seguridad tanto al interior como al exterior del recinto para preservar el orden.
Jornada sangrienta: 10 víctimas el jueves
Este nuevo hecho violento ocurre tras la sangrienta jornada del jueves, cuando un primer enfrentamiento en la misma cárcel se saldó con diez personas muertas —nueve reclusos y un menor de edad que se encontraba de visita— y 16 reclusos más heridos, lo que provocó un masivo operativo de las fuerzas federales en esta zona del Pacífico mexicano.
Federación reforzará la seguridad penitenciaria
Previo a que se confirmara el segundo altercado, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, abordó el tema en su conferencia matutina e informó que el Gabinete de Seguridad federal trabaja en coordinación con el Gobierno de Sinaloa para intervenir y reforzar el sistema penitenciario estatal.
La mandataria garantizó que se investigarán a fondo las causas que originaron la violencia y recordó que las autoridades tienen la obligación de mantener comunicación fluida con los familiares de los internos, dejando los detalles técnicos de los operativos a cargo del Gabinete de Seguridad y las autoridades locales.







