Estados Unidos.- La Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York presentó este jueves una nueva imputación contra el depuesto líder venezolano Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, acusándolos de conspiración para cometer torturas. Asimismo, el Ministerio Público amplió la acusación por narcoterrorismo a Flores, equiparando así sus cargos a los que ya enfrentaba Maduro.
La acusación describe una estrategia de «represión y torturas» mediante la cual la pareja buscaba sostenerse en el poder. En el escrito judicial se detallan vejaciones, golpizas, descargas eléctricas y amenazas a familiares aplicadas a opositores, militares y a al menos tres ciudadanos estadounidenses detenidos entre 2022 y enero de 2026.
Uno de los casos documentados corresponde a la llamada ‘víctima 7’, quien fue torturada tras ser «acusada falsamente de participar en una conspiración para asesinar a Maduro». En las afueras del tribunal, el fiscal principal James M. McDonald aseveró que las prácticas represivas del régimen infligieron un «daño generacional» en Venezuela.
Mismos cargos por narcoterrorismo
Con este nuevo auto de procesamiento, la Fiscalía extendió a Cilia Flores, de 69 años, el delito de conspiración para cometer narcoterrorismo bajo el artículo 960a del título 21 del Código de los Estados Unidos. Según el documento, ambos confabularon para distribuir cocaína con el fin de financiar a organizaciones terroristas.
Hasta ahora, este era el único cargo que diferenciaba las acusaciones de Maduro (63 años) y Flores. Ambos ya enfrentaban cargos por conspiración para importar cocaína y posesión de armas destructoras tras ser capturados el pasado 3 de enero por fuerzas de EE. UU. en Caracas.
Rechazan libertad bajo fianza para Cilia Flores
En paralelo, el juez federal Alvin Hellerstein negó la solicitud de la defensa de Flores para concederle arresto domiciliario y libertad bajo fianza. Los abogados alegaban un serio deterioro en su salud cardíaca debido a las condiciones de reclusión en el Centro de Detención Metropolitano (MDC) de Brooklyn, donde comparte celda con más de 40 internas.
Sin embargo, el magistrado desestimó la petición al considerar que Flores representa un «fuerte riesgo de fuga» y dada la gravedad de los delitos imputados. Durante la vista, a Flores se le vio notablemente más delgada que en comparecencias previas.







