El Gobierno federal puso en marcha la estrategia nacional “ABC de las emociones”, dirigida principalmente a adolescentes de entre 14 y 18 años, con el objetivo de fortalecer su bienestar socioemocional, prevenir problemas de salud mental y mejorar la comunicación en las escuelas y las familias.
Durante la conferencia matutina, Tania Hogla Rodríguez Mora, subsecretaria de Educación Media Superior, explicó que el programa tendrá un enfoque preventivo, comunitario y territorial, con acciones que serán implementadas en escuelas de todo el país.
La funcionaria señaló que la estrategia busca colocar a las y los adolescentes en el centro de las acciones, fortaleciendo la convivencia escolar y familiar y generando espacios para hablar sobre las emociones y las situaciones que pueden afectar su bienestar.
Uno de los temas que serán abordados es la relación de los jóvenes con las redes sociales y los dispositivos electrónicos, debido al impacto que su uso puede tener en aspectos como el sueño, la ansiedad y la forma de relacionarse con otras personas.
Como parte del programa, el Gobierno federal distribuirá 16 millones de materiales, de los cuales 7.5 millones serán guías para estudiantes, otros 7.5 millones estarán dirigidos a madres, padres y personas cuidadoras, y un millón será destinado a docentes.
Las guías incluyen información sobre salud mental, identificación y cuidado de las emociones, acompañamiento a otras personas y señales que pueden indicar la necesidad de solicitar ayuda. También contienen ejercicios individuales y actividades para realizar en casa o en el salón de clases.
Una hora semanal para hablar de emociones
La estrategia contempla destinar una hora a la semana a la formación socioemocional en tercero de secundaria y durante todo el bachillerato.
En estos espacios se utilizarán las guías y distintas actividades didácticas y lúdicas, adaptadas a las necesidades de los estudiantes.
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo señaló que estos momentos permitirán que los jóvenes expresen situaciones que les generan tristeza, preocupación o angustia, además de reflexionar sobre los cambios físicos, mentales y sociales propios de la adolescencia.
La Mandataria también destacó la necesidad de abordar el impacto que tienen las redes sociales y los teléfonos celulares en la vida cotidiana de los adolescentes.
La estrategia plantea que el bienestar emocional no debe entenderse únicamente como una responsabilidad individual, sino como un proceso que involucra a la comunidad y a las personas que rodean a cada joven.
Como parte de las acciones de acompañamiento, entre octubre y diciembre se realizarán asambleas informativas en escuelas de todo el país dirigidas a madres, padres y personas cuidadoras, con el propósito de involucrarlos en el bienestar socioemocional de los adolescentes.







