Bogotá, Colombia.- Un sismo de magnitud 5.1 sacudió este miércoles el este y centro de Colombia, provocando la evacuación preventiva de edificios en Bogotá, a poco más de dos semanas del terremoto de magnitud 7.4 que dejó una estela de destrucción y cientos de víctimas en el occidente del país.

De acuerdo con el Servicio Geológico Colombiano (SGC), el movimiento se registró a las 11:45 horas, tiempo local, y tuvo su epicentro en el municipio de Los Santos, en el departamento de Santander, a una profundidad de 149 kilómetros.

Inicialmente, el organismo había reportado una magnitud de 5.4 y posteriormente actualizó el dato a 5.1, además de ajustar la profundidad del movimiento.

Hasta el momento no se han reportado víctimas ni daños materiales derivados del sismo. La Presidencia de Colombia informó que mantiene comunicación con las autoridades y organismos de gestión del riesgo para verificar posibles afectaciones.

El movimiento fue percibido principalmente en los departamentos de Santander, Norte de Santander, Arauca, Boyacá y Cundinamarca, así como en Bogotá, donde algunas personas desalojaron edificios como medida preventiva.

 

Los Santos, una de las zonas más sísmicas de Colombia

El municipio de Los Santos se encuentra en una región de la Cordillera Oriental de los Andes conocida como La Mesa de Los Santos, considerada una de las zonas con mayor actividad sísmica de Colombia.

Tan solo este miércoles, antes del movimiento de magnitud 5.1, el SGC había registrado otros dos temblores en la misma zona, ambos de magnitud 3.1, ocurridos durante la madrugada.

El sismo de este miércoles es considerado el más fuerte registrado en Colombia desde el terremoto del pasado 10 de agosto.

El nuevo movimiento ocurre poco más de dos semanas después del terremoto de magnitud 7.4 registrado el 10 de agosto, cuyo epicentro se ubicó en San José del Palmar, departamento del Chocó.

Aquel fenómeno dejó al menos 331 personas fallecidas, 4 mil 439 heridas y 240 desaparecidas, además de provocar daños severos y destrucción de numerosas edificaciones, principalmente en los departamentos de Valle del Cauca y Risaralda.

Las afectaciones alcanzaron viviendas, edificios, escuelas, hospitales y carreteras en una amplia zona del país.