La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, rechazó el plan del Gobierno de Estados Unidos para equipar a agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) con guantes capaces de emitir descargas eléctricas durante sus operativos migratorios.
Durante la conferencia matutina de este jueves 13 de agosto, la mandataria señaló que México no está de acuerdo con las redadas ni con cualquier acción que implique la violación de los derechos humanos de los migrantes.
“Nosotros no estamos de acuerdo ni con redadas, ni con la violación de derechos humanos de ninguna persona, pero en particular de un mexicano o mexicana que ha ido a Estados Unidos a ganarse la vida y que tiene, pues, ya muchísimos años allá”, afirmó.
El plan contempla una partida de hasta 20 millones de dólares para adquirir los denominados guantes CTG-5, cuya compra podría concretarse a finales de marzo de 2027, de acuerdo con información del Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos.
Los dispositivos cuentan con electrodos conductores en la palma que, al entrar en contacto directo con la piel, pueden emitir pulsos eléctricos destinados a provocar dolor. Su funcionamiento no se activa cuando existe ropa de por medio.
La intención de las autoridades estadounidenses es distribuir estos dispositivos entre agentes de ICE, en medio de las críticas que han generado durante los últimos meses los operativos migratorios implementados bajo la administración del presidente Donald Trump.
El Departamento de Seguridad Nacional ha descrito los guantes como una herramienta de “desescalada” para sus agentes; sin embargo, organizaciones civiles han expresado preocupación ante la posibilidad de que su incorporación incremente el uso de la fuerza durante las detenciones.
La dependencia estadounidense justificó la adquisición al señalar que ICE evalúa de manera constante las necesidades de sus agentes para proporcionarles herramientas y equipo que les permitan realizar arrestos y deportaciones de manera segura.
Ante este escenario, el Gobierno de México reiteró su postura en contra de cualquier medida que vulnere los derechos de los migrantes, particularmente de los mexicanos que radican en Estados Unidos.







