Madrid, España.- El Gobierno de España ordenó el cierre de la frontera de Beni Enzar, en la ciudad autónoma de Melilla, ante la llegada masiva de migrantes provenientes de Marruecos, en un escenario que las autoridades buscan evitar que se replique como el registrado en Ceuta.
La Delegación del Gobierno en Melilla informó el cierre inmediato del único paso fronterizo terrestre operativo entre ambas naciones, al tiempo que pidió a la población evitar transitar por la zona debido al despliegue de fuerzas de seguridad y a reportes de incidentes en las inmediaciones.
De acuerdo con el presidente de Melilla, Juan José Imbroda Ortiz, alrededor de 400 migrantes ingresaron a la ciudad por el Dique Sur durante la tarde y noche del jueves.
Aunque aseguró que la situación permanece bajo control y no alcanza las dimensiones de la crisis registrada en Ceuta, confirmó el reforzamiento de la seguridad con la participación de la Policía Nacional, Guardia Civil y otras corporaciones.
En redes sociales comenzaron a circular videos que muestran vehículos incendiados cerca de la frontera, hechos que no han sido confirmados oficialmente por las autoridades españolas.
Del lado marroquí, elementos de seguridad desplegados en Beni Enzar, Nador y Farhana intentaron contener el avance de los migrantes, mientras que versiones extraoficiales señalan que durante los enfrentamientos se escucharon detonaciones.
Ceuta enfrenta presión migratoria
La crisis también se intensificó en Ceuta, donde en los últimos días han ingresado más de mil 500 migrantes, principalmente por vía marítima, a un ritmo cercano a 200 personas por día, lo que ha provocado la saturación de los centros de acogida.
Autoridades locales solicitaron apoyo urgente al Gobierno central, mientras el presidente del Ejecutivo español, Pedro Sánchez, informó que se han movilizado recursos y se mantiene coordinación con Marruecos para atender la situación.
Como parte de las medidas de seguridad, el Gobierno español desplegó efectivos del Ejército de Tierra en Ceuta para reforzar la vigilancia fronteriza.
De acuerdo con la agencia EFE, miles de personas permanecían formadas en la frontera con la esperanza de cruzar hacia territorio español.
El presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, advirtió que la capacidad de respuesta de la ciudad se encuentra rebasada e insistió en la necesidad de una intervención extraordinaria del Gobierno central.
La situación también generó reacciones en Europa. El ministro de Asuntos Exteriores de Italia, Antonio Tajani, criticó la política migratoria española y pidió que el país sea suspendido del espacio Schengen, al considerar que sus decisiones incentivan la migración irregular y favorecen las redes de tráfico de personas.
Ceuta y Melilla constituyen las únicas fronteras terrestres entre la Unión Europea y el continente africano, por lo que históricamente han sido puntos clave de presión migratoria.
La actual ola de llegadas representa el mayor flujo registrado en Ceuta desde mayo de 2021, cuando más de 10 mil migrantes ingresaron a la ciudad autónoma en apenas dos días.







