Por: Jorge Maldonado Díaz
Conforme la ciudad siga creciendo, el avistamiento con animales salvajes será cada vez más frecuentes en la zona metropolitana, así lo informo Andrés Ríos Saldaña.
El director del departamento de Flora y Fauna de Parques y Vida Silvestre dijo que ante esta situación la ciudadanía deberá ver como normal este tipo de encuentros con la fauna del estado.
Indicó que este fenómeno se esta repitiendo constantemente porque la población ha ido ocupando su hábitat.
Debido a que el contacto con osos, jabalíes, gatos monteses, coyotes, solo por mencionar algunos se darán a diario es necesario no alimentarlos ni mucho menos darles de comer.
En funcionario estatal manifestó que de ahora en adelante será necesario tener una convivencia responsable para que en caso de algún encuentro entre hombre y animal no vaya a representar un riesgo para ambas partes.
“Lo que buscamos es precisamente una interacción neutra. Es decir, que no sea positiva ni para nosotros ni para la especie silvestre, pero tampoco negativa para ninguna de las partes”.
“Simplemente debemos observar a los ejemplares y permitir que continúen su camino, evitando cualquier acción que pueda poner en riesgo tanto a las personas como a la fauna”, señaló.
Cabe destacare que en lo que va del 2026, Parques y Vida Silvestre a realizado un total de 19 intervenciones con osos y felinos.
Sin embargo, anualmente, personal de la dependencia a realizado alrededor de 30 rescates de osos negros.
El especialista destacó que gran parte de los animales utilizan los cauces naturales que atraviesan la zona metropolitana como corredores biológicos para desplazarse entre las sierras.
“No debemos intentar alimentarlos ni darles agua porque creemos que tienen hambre o sed. La fauna silvestre encuentra los recursos que necesita en las sierras y en sus ecosistemas, donde existen las condiciones adecuadas para sobrevivir”, explicó.
Cabe destacar que la presencia del oso negro cada vez es más frecuente de acuerdo con las autoridades en zonas muy cercanas al Cerro de la Silla, Cerro de las Mitras y sobre todo en la Sierra Madre Oriental.







