Laredo, Texas.- Ante el cierre temporal del Puente Internacional III «Comercio Mundial» de Nuevo Laredo, Tamaulipas, el Gobierno de Nuevo León anunció que, a partir de este domingo, todo el tráfico de carga de exportación e importación será desviado hacia la Aduana Colombia-Laredo, ubicada en la frontera entre Nuevo León y Texas.
La medida fue acordada durante una reunión celebrada en Laredo, Texas, en la que participaron representantes de la Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM), la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP), la Ciudad de Laredo y el Gobierno del Estado de Texas.
En representación de Nuevo León asistió el secretario de Desarrollo Regional y Agropecuario y director general honorario de la Corporación para el Desarrollo de la Zona Fronteriza de Nuevo León (CODEFRONT), Marco González, quien informó que la decisión busca garantizar la continuidad del comercio internacional.
«Por instrucción del gobernador Samuel García, estamos apoyando a nuestros socios estratégicos de Laredo y Nuevo Laredo, donde todo el tráfico de carga será desviado a nuestra aduana de manera segura y sin contratiempos», señaló.
El cierre del Puente Internacional III obedece al retiro de boyas limítrofes que quedaron atoradas en la estructura del puente tras la creciente del Río Bravo.
González explicó que las instalaciones del Puerto Fronterizo Colombia-Laredo no presentan daños ni riesgos para la operación, por lo que podrán absorber el flujo de mercancías durante el tiempo que sea necesario.
Asimismo, recomendó que, en caso de prolongarse la contingencia, los exportadores e importadores modifiquen el pago de sus pedimentos de la aduana de Nuevo Laredo (clave oficial 240) hacia la Aduana Colombia-Laredo (clave 800), con el fin de evitar afectaciones en las operaciones comerciales.
Destacó que la mayoría de los agentes aduanales autorizados para operar en Nuevo Laredo también cuentan con autorización para realizar trámites en Colombia-Laredo, lo que facilitará la transición.
El funcionario también planteó la necesidad de modificar el esquema del llamado timbraje fiscal, para que la recaudación federal generada por los cruces que se desvían a Nuevo León permanezca en la entidad durante este tipo de contingencias.
«Situaciones como ésta ocurren una o dos veces al año y, aun cuando la carga cruza por Nuevo León, la recaudación federal sigue registrándose en Nuevo Laredo. Creemos que debe existir un mecanismo más justo que fortalezca la captación para nuestro estado cuando los cruces se realizan por Colombia», expresó.
Marco González adelantó que presentará formalmente esta propuesta ante la Agencia Nacional de Aduanas de México, al considerar que se trata de una problemática recurrente que impacta tanto la operación logística como los ingresos federales asociados a la actividad comercial fronteriza.







