Gianni Infantino confirmó que recibió una llamada de Trump por la sanción de Folarin Balogun. (AP Foto/Evan Vucci)

El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, confirmó este lunes que recibió una llamada del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para hablar sobre la suspensión del delantero Folarin Balogun, aunque aseguró que la decisión de habilitar al futbolista fue tomada de manera autónoma por el Comité Disciplinario del organismo.

Balogun había sido expulsado el pasado miércoles durante el partido de dieciseisavos de final ante Bosnia y Herzegovina, luego de que el árbitro brasileño Raphael Claus revisara una acción en el VAR y sancionara con tarjeta roja directa un pisotón sobre el bosnio Tarik Muharemović.

De acuerdo con el reglamento de la FIFA, la expulsión implicaba automáticamente una suspensión para el siguiente encuentro. Sin embargo, el organismo decidió suspender la ejecución de la sanción, permitiendo que el atacante estadounidense pudiera disputar el duelo de octavos de final frente a Bélgica.

La determinación generó fuertes críticas por parte de la Real Federación Belga de Futbol (RBFA), la UEFA e incluso del expresidente de la FIFA, Joseph Blatter, quienes cuestionaron el procedimiento.

«Recibo llamadas de jefes de Estado»: Infantino

En un comunicado, Infantino reconoció haber conversado con Trump sobre el caso, aunque subrayó que ese tipo de contactos son habituales debido a la organización del Mundial 2026.

«Sí, discuto regularmente asuntos relacionados con el Mundial con el presidente de Estados Unidos y sí, recibí una llamada del presidente Donald Trump, del mismo modo que recibo llamadas de jefes de Estado, funcionarios gubernamentales, partes interesadas del futbol y ejecutivos de negocios de todo el mundo sobre muchos asuntos», señaló.

El dirigente explicó que durante la conversación informó al mandatario estadounidense que existía un procedimiento disciplinario en curso y que el asunto sería resuelto por los órganos competentes.

«Le expliqué que existía un proceso legal en curso en el que participaban las comisiones judiciales independientes de la FIFA y que el caso sería decidido a su debido tiempo por los órganos competentes. Así es como funciona el sistema de la FIFA, y es un principio que siempre defenderé», afirmó.

Asimismo, aseguró que respeta las determinaciones del Comité Disciplinario, independientemente de si coincide con ellas.

«A veces me sorprenden. A veces estoy de acuerdo con ellas y a veces no. Lo que siempre hago es respetar esas decisiones y la autonomía de las comisiones que las toman.»

Trump celebra la decisión

Desde la Casa Blanca, Donald Trump reconoció haber solicitado la revisión del castigo impuesto al delantero estadounidense, aunque negó haber presionado directamente a la FIFA.

«Lo único que hice fue pedir una revisión. No dije: ‘Tienen que hacer esto'», declaró.

El mandatario sostuvo que, a su juicio, la jugada no ameritaba una expulsión y cuestionó el uso de la cámara lenta durante la revisión arbitral.

Antes de sus declaraciones, Trump también celebró la resolución mediante una publicación en Truth Social.

«¡Gracias a la FIFA por hacer lo correcto y revertir una gran injusticia!», escribió.

Bélgica y UEFA mantienen su inconformidad

La Real Federación Belga de Futbol informó que no recibió una explicación formal de la FIFA sobre la revocación de la suspensión y anunció que continuará impugnando la elegibilidad de Balogun.

El organismo aseguró que incluso solicitó una copia de la resolución y denunció que la FIFA modificó la documentación previa al partido al retirar las referencias a la suspensión automática por tarjeta roja.

Por su parte, la UEFA calificó la decisión como «inaudita, incomprensible e injustificable», al considerar que el reglamento establece claramente que toda tarjeta roja conlleva una suspensión automática para el siguiente encuentro.

Blatter cuestiona la intervención política

El expresidente de la FIFA, Joseph Blatter, también criticó el manejo del caso y recordó que las sanciones disciplinarias deben resolverse únicamente con base en el reglamento.

«Las tarjetas rojas no se anulan por llamadas telefónicas políticas. Se anulan por reglas, evidencia y organismos independientes», escribió.

Blatter añadió que la intervención de un jefe de Estado en un procedimiento disciplinario genera dudas sobre la independencia del organismo.

Mientras tanto, la FIFA sostiene que actuó con fundamento en el artículo 27 de su Código Disciplinario, el cual permite suspender la ejecución de una sanción ya impuesta bajo determinadas circunstancias, aunque la decisión continúa generando un intenso debate sobre la transparencia y la imparcialidad de los procesos disciplinarios durante el Mundial 2026.