Monterrey, Nuevo León.- Con el objetivo de evitar el ingreso de ganado afectado por Gusano Barrenador, Tuberculosis Bovina, Brucelosis y otras enfermedades, el Gobierno de Nuevo León anunció el fortalecimiento de los mecanismos de inspección para los animales que ingresan a la entidad provenientes de otros estados del país.

La estrategia es impulsada por la Secretaría de Desarrollo Regional y Agropecuario (SEDRA), en coordinación con el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (SENASICA), el Comité Estatal de Fomento, Sanidad y Movilización Pecuaria (CEFOSAMP), asociaciones ganaderas y engordadores.

Durante un evento realizado en el Punto de Verificación e Inspección Zoosanitaria (PVI) de Linares, el titular de la dependencia estatal, Marco González, destacó que el estado ahora cuenta con nuevas facultades para realizar revisiones físicas del ganado, además de la verificación documental que ya se efectuaba.

“Estamos revitalizando el funcionamiento del Punto de Verificación e Inspección Zoosanitaria de Linares, donde se revisa todo el ganado que procede de Tamaulipas, entidad de la que llega aproximadamente el 50 por ciento del ganado que se engorda en Nuevo León”, explicó.

El funcionario señaló que, gracias a un convenio con SENASICA, las autoridades estatales podrán inspeccionar físicamente los cargamentos para detectar posibles casos de Gusano Barrenador u otras enfermedades que representen un riesgo para la actividad pecuaria.

Entre las medidas anunciadas destacan:

  • Refuerzo de la vigilancia sanitaria en el PVI de Doctor Arroyo, por donde ingresa ganado procedente de San Luis Potosí y del sur del país.
  • Puesta en marcha de seis rutas itinerantes de inspección zoosanitaria, mediante patrullas especializadas que podrán revisar cargamentos en carreteras estatales.
  • Entrega de unidades de inspección al CEFOSAMP para apoyar las labores de supervisión.
  • Fortalecimiento de tres puntos adicionales de verificación en accesos estratégicos a Nuevo León.
  • Autorización para realizar inspecciones físicas y documentales en 53 sitios considerados de riesgo, entre ellos centros de acopio, engordas, rastros, subastas, ferias ganaderas y mercados de abasto.
  • Incorporación de Oficiales Estatales Zoosanitarios certificados, quienes podrán realizar actos de autoridad e imponer sanciones en caso de incumplimiento de la normativa sanitaria.

Buscan proteger el patrimonio ganadero

Marco González destacó que estas acciones complementan el protocolo reforzado que ya opera en Nuevo León para prevenir la propagación del Gusano Barrenador, una plaga que representa una amenaza para la ganadería nacional.

El funcionario aseguró que la coordinación entre autoridades federales, estatales y productores ha permitido mantener una baja incidencia de esta problemática en comparación con otras entidades de la región.

“Con todas estas acciones avanzamos en el objetivo de blindar el patrimonio pecuario de Nuevo León contra el Gusano Barrenador, la Tuberculosis Bovina, la Brucelosis y otras enfermedades que afectan al sector”, señaló.

Las autoridades reiteraron que el fortalecimiento de la vigilancia sanitaria busca preservar la competitividad de la ganadería estatal y garantizar la sanidad del hato ganadero de Nuevo León.