El huracán ‘Melissa’ se fortaleció durante el domingo 26 de octubre hasta alcanzar la categoría 5, con vientos máximos sostenidos de 281 kilómetros por hora, según informó el Centro Nacional de Huracanes (NHC) de Estados Unidos. El fenómeno meteorológico, que se encuentra a unos 210 kilómetros al sur-suroeste de Jamaica, ha provocado alarma en toda la región del Caribe por su potencial destructivo.

Los meteorólogos advirtieron que ‘Melissa’ podría generar un desastre humanitario y económico sin precedentes, tras detenerse durante gran parte del domingo al sur de Jamaica, intensificando las lluvias y vientos que azotan la isla.

El NHC señaló que los efectos del ciclón ya están causando inundaciones repentinas catastróficas, deslizamientos de tierra y vientos dañinos, los cuales se intensificarán durante la noche del lunes y la mañana del martes.

El huracán ha interrumpido el transporte aéreo, obligando al cierre de los dos aeropuertos internacionales de Jamaica, mientras las autoridades despliegan equipo pesado para mantener abiertas las carreteras y evacúan a comunidades en zonas de riesgo. Empresas privadas también retiraron a su personal, y la Marina de Estados Unidos evacuó al personal no esencial de su base en la Bahía de Guantánamo, Cuba, ante la posible trayectoria del ciclón hacia ese país.

Expertos en desastres advierten que el lento desplazamiento de ‘Melissa’ agrava los efectos de las lluvias torrenciales, que podrían prolongarse por varios días. En un contexto de cambio climático, la atmósfera más cálida está reteniendo mayor cantidad de humedad, lo que intensifica los eventos de precipitación extrema.

Las estimaciones preliminares de daños son preocupantes: las pérdidas económicas en Jamaica podrían alcanzar los 14 mil millones de dólares, de acuerdo con Chuck Watson, analista de Enki Research, quien comparó la magnitud del fenómeno con el huracán Gilbert de 1988, aunque advirtió que Melissa podría duplicar su impacto.

En Cuba, donde se prevé que el huracán toque tierra el martes 28 de octubre por la tarde, las pérdidas podrían ascender a 5 mil millones de dólares, mientras que se espera que el sistema continúe hacia el sur de las Bahamas y posiblemente se acerque a las Bermudas el jueves 30.

El director ejecutivo de Jamaica Public Service, Hugh Grant, anticipó que el paso del huracán podría implicar una reconstrucción completa de la infraestructura eléctrica en algunas zonas del país. Por su parte, Ryan Truchelut, de la empresa meteorológica WeatherTiger, advirtió que los daños en los aeropuertos podrían dificultar los esfuerzos internacionales de ayuda humanitaria.

Ante la emergencia, la petrolera estatal Petrojam activó sus protocolos de contingencia, garantizando reservas de combustible refinado para dos semanas y gas licuado de petróleo para 10 días, informó el ministro de Energía, Daryl Vaz. Además, las terminales de Kingston y Montego Bay fueron abastecidas con combustible para aviación para asegurar el reabastecimiento de aeronaves tras el paso del huracán.