Nuevo León.- Una familia disfrutaba de un día de paseo, en el Parque Boca de Leones en el municipio de Bustamante, cuando de pronto llegaron los invitados inesperados.
Se trataba de una familia de osos que fueron atraídos por el olor de la carne asada.
Las personas al ver qué se aproximaban al área del asador trataban de ahuyentarlos.
Al ver que dos oseznos hacían cado omiso, los paseantes tomaron una mochila y una bolsa en dónde se encontraba el resto de la comida.
La familia al ver que no había nada bajaron de la mesa y se retiraron con las manos vacías, afortunadamente el incidente no pasó a mayores.







