Por: Jorge Maldonado Díaz
Con el compromiso de construir un marco legal que reconozca y proteja a los animales como seres sintientes, la bancada de Movimiento Ciudadano en el Congreso Local presentó dos iniciativas pioneras para fortalecer el bienestar de los animales de compañía en Nuevo León, tanto en el entorno familiar como en el social.
La diputada Marisol González Elías, acompañada por Carlos Valderrama, médico veterinario anunció una propuesta doble: por un lado, garantizar su bienestar en casos de divorcio; por otro, establecer un registro obligatorio que permita prevenir el abandono y la crueldad.
La primera iniciativa propone adicionar el artículo 281 Bis al Código Civil, creando una figura legal de tutela o custodia de animales de compañía cuando los cónyuges se separan.
Con esta reforma, se dejará de considerar a perros, gatos y otros animales de compañía como objetos de propiedad, y se reconocerá su carácter de seres sintientes, con derecho a un entorno que favorezca su bienestar.
La iniciativa faculta a los jueces familiares a determinar la tutela, incluso compartida, considerando el vínculo afectivo con cada una de las partes, la capacidad de brindar tiempo y cuidado, la situación de niñas y niños vinculados con el animal y, en su caso, la opinión de especialistas.
“Ya no se trata sólo de quién lo compró o quién lo registró, sino de quién puede ofrecer mejores condiciones de vida. Es una legislación humana, sensible y con perspectiva interespecies”, añadió.
La segunda iniciativa plantea una reforma a la Ley de Protección y Bienestar Animal para la Sustentabilidad del Estado de Nuevo León, para establecer el Registro Único de Animales de Compañía (RUAC), una herramienta obligatoria, gratuita y administrada por la Secretaría de Medio Ambiente, en coordinación con los municipios.
“En México hay casi 30 millones de animales en situación de calle, y 8 de cada 10 alguna vez tuvieron un hogar. No es un problema de ‘plaga’, es un problema de abandono. Y no lo vamos a resolver sin control institucional”, explicó Marisol González.
El RUAC funcionará como una especie de CURP para animales de compañía. Su inscripción será obligatoria para todos los propietarios, criadores, centros veterinarios y personas dedicadas al cuidado y venta de animales. La mascota deberá portar una identificación permanente asociada al registro.
Los municipios estarán obligados a promover y validar el registro en sus centros de control canino y felino, mientras que la Secretaría estatal expedirá constancias oficiales y coordinará el uso del RUAC como herramienta para políticas públicas. El incumplimiento será considerado una falta administrativa.
Ambas iniciativas buscan colocar a Nuevo León en la vanguardia nacional en materia de bienestar animal, con una visión legal que combine empatía, responsabilidad y eficacia.







