¿Cómo le damos un respiro a Monterrey?

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San Pedro Garza García.- Para mejorar la calidad del aire del área metropolitana de Monterrey, es necesario un esfuerzo que involucre a instancias de Gobierno, empresas y ciudadanos, con acciones a corto y largo plazo, y no solo con leyes, sino con cambios en las costumbres, coincidieron en señalar expertos en cuidado del medioambiente.

Dentro del ciclo De Criticones a Críticos. Conversatorios Universitarios, se realizó la tarde de este jueves el panel virtual ¿Cómo le damos un respiro a Monterrey? Diálogo sobre la calidad del aire en nuestra ciudad, ante la comunidad de la Universidad de Monterrey.

En la mesa de análisis –organizada por Cómo Vamos Nuevo León, la UDEM y su Sociedad de Alumnos de la Licenciatura en Ciencia Política y Gobernanza–, participaron Jorge Galván Salinas, profesor de la Escuela de Arquitectura y Ciencias del Hábitat de la UDEM; Armandina Valdez, directora de Calidad del Aire y Registro de Emisiones y Transferencia de Contaminantes (RETC); y César Chávez, experto en gestión ambiental urbana.

En sus intervenciones, Chávez propuso la creación de un Modelo Metropolitano de Desarrollo –independientemente, de la autonomía y de la soberanía de los municipios–, con acciones coordinadas a nivel metropolitano que sean el punto de partida para la elaboración de los programas de calidad ambiental y calidad del aire.

Adicionalmente, el especialista enfatizó la necesidad de realizar un trabajo intersectorial entre el medio ambiente, el desarrollo urbano y el transporte, que debe ser «eficiente, seguro y limpio», tanto el urbano como el de carga, en busca de reducir sus emisiones de PM 2.5.

«No podemos estar trabajando de manera sectorial, cada uno con sus planes, con sus modelos independientes uno del otro; no solo tenemos que compartir información, sino hacerlo de manera integrada, y hablar con esa visión de largo plazo de un Plan Metropolitano de Desarrollo Sustentable», expuso.

Chávez destacó la importancia de tener en claro cuáles son los mecanismos o herramientas de medición y evaluación, así como entender que la gestión de la calidad del aire es un tema que necesita recursos.

Galván Salinas, en su colaboración en el panel, señaló que existen dos grandes retos en materia de desarrollo urbano, relacionados con el impulso de un sistema de movilidad integral y el rediseño del desarrollo urbano, considerando el concepto de proximidad.

Agregó que los expertos solo consideran los desplazamientos al sitio de trabajo, pero estos representan solo la mitad o cuando mucho el 60 % de los desplazamientos durante el día; el otro 40 % son desplazamientos a lugares recreativos, a realizar compras, a visitar familiares y a los planteles de estudios.

El académico refirió que, al analizar la calidad del medio ambiente, se aborda generalmente la necesidad de legislación, pero advirtió que también se requiere hablar sobre las costumbres que tienen los ciudadanos y «que no responden con la necesidad del siglo XXI», con la mira puesta, por ejemplo, en reducir los traslados necesarios y eliminar los no necesarios.

Galván Salinas resaltó que deben tomarse en cuenta las diferentes líneas de acción por parte de tres actores: el gobierno, la industria y la ciudadanía.

«No es uno solo, somos una tríada de actores en la ciudad y hay acciones inmediatas, pero también hay acciones de mediano y de largo plazo; y las acciones inmediatas corresponden a los ciudadanos», estableció.

Por su parte, Valdez subrayó la importancia de buscar coordinar las acciones medioambientales entre todos los órdenes de gobierno para poder lograr una reducción continua y efectiva de la contaminación, además de sumar a la sociedad civil y las empresas.

«La percepción que tiene la mayor parte de la población es que depende de gobierno estatal controlar la contaminación, pero las fuentes más contaminantes, como la industria química, siderúrgica y la Refinería (de PEMEX en Cadereyta), son reguladas por la federación, no por el Estado; los municipios regulan actividades comerciales y de servicios, y al Estado les corresponde el resto», explicó.

La funcionaria estatal destacó algunas acciones de gobierno como parte de una estrategia en pro de la calidad del aire y el medio ambiente, como la creación de la Procuraduría Estatal de Desarrollo Sustentable a fin de revisar las fuentes que son de competencia estatal, así como la generación de normas ambientales estatales.

«Al gobierno, le toca establecer los mecanismos, la regulación y ser el «policía» que cuida que las acciones se estén llevando a cabo; las empresas tienen que encargarse de cuidar sus emisiones de carbono e implementar las tecnologías adecuadas», sostuvo.

Valdez hizo ver la importancia de difundir la información sobre la calidad del aire para que la población la conozca y emprenda las acciones pertinentes, como evitar hacer fogatas o usar pirotecnia, además de evitar salir o hacer ejercicio en el exterior cuando la calidad del aire sea deficiente.