Notre Dame, la catedral que se niega a caer

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Paris, Francia.- Ni guerras mundiales, ni revueltas sociales lograron cimbrar y derrumbar ocho siglos de historia, ocho siglos de conservar milenarias y reconocidas obras de arte.

Justo en el día que el mundo celebra el Arte, uno de los iconos del Arte Gótico, casi sucumbe a las llamas… por desgracia solo su estructura ha sido salvada, -sus dos torres y la fachada- pero del invaluable inmobiliario de su interior, hasta ahora, poco ha quedado.

Notre Dame sucumbió ante las llamas.

Construida entre los siglos XII y XIII en la Île de la Cité, Notre Dame es uno de los edificios más queridos de París y más visitados por los turistas, unos 13 millones cada año. Patrimonio de la Humanidad desde 1991, se caracteriza por ser una de las primeras catedrales góticas de Europa y por convertirse en un modelo para las construcciones medievales posteriores.

En su interior, hoy devorado por las llamas, se encontraban las fantástica vidrieras, la mayoría del siglo XIX, así como un extraordinario órgano fabricado por Aristide Caivallé-Coll. Entre las obras de arte más destacadas, figuraban la ‘Piedad’ de Nicolas Coustou y la sillería de madera del siglo XVIII. La aguja, donde supuestamente se han originado las llamas, medía 96 metros.

A orillas del Río Sena, el Templo de Nuestra Señora, dedicado a la Virgen María, cuenta con una altura interior de 35 metros, la característica principal de la fachada es un modelo de la elegancia gótica, con sus dos torres macizas, un impresionante rosetón de 10 metros de diámetro, los tres pórticos de acceso y una galería de estatuas a 20 metros del suelo.

 

 

 

 

Notre Dame, ubicada al lado del río Sena, iluminada por la noche
Notre Dame, ubicada al lado del río Sena, iluminada por la noche (gehringj / Getty Images)
 

Destacan las 54 figuras de gárgolas instaladas durante su restauración en el siglo XIX, y que fueron fuente de inspiración para Víctor Hugo autor de Quasimodo, El Jorobado de Notre Dame.

Una torre de Notre Dame con sus gárgolas y las vistas de París.
Una torre de Notre Dame con sus gárgolas y las vistas de París. (Francois Mori / AP)
 

 

 

Ubicadas en lo más alto de las torres, a 69 metros de altura, su visita era uno de los atractivos de la catedral después de subir casi 400 escalones. La vista que se extendía a los pies también merecía el esfuerzo, así como la posibilidad de ver durante el ascenso a Emmanuel, la campana mayor que pesa unas 13 toneladas.

Testigo de la historia

Notre Dame fue recinto para la coronación de Enrique VI de Inglaterra durante la guerra de los 100 años; la de Napoleó Bonaparte en 1804 o la beatificación de Juana de Arco en 1909.

Durante la revolución francesa, ya experimentó un episodio trágico,incluso se llegó a utilizar como almacén de comida después de vaciarla de muchos de sus tesoros. Tras la liberación de París en la segunda Guerra Mundial, fue el escenario de una multitudinaria misa de celebración el 26 de agosto de 1944, a la que asistió el general Charles de Gaulle.

La aguja de Notre dame de parís, en llamas, antes de caer.
La aguja de Notre dame de parís, en llamas, antes de caer. (Francois Guillot / AFP)
 

 

 

Aunque el incendio declarado este lunes en Notre Dame marcará un antes y un después para la catedral; en 1871, durante la Comuna de París, estuvo a punto de ser incendiada a causa de las revueltas sociales. En esa ocasión tuvo más suerte.